EL DESPOTISMO ILUSTRADO
Un buen ejemplo del Despotismo Ilustrado, "Todo para el pueblo, pero sin el pueblo", el principio que inspira a reyes ilustrados del siglo XVIII como Carlos III es el famoso motín de Esquilache, revuelta popular que tuvo lugar, entre otros escenarios, en la madrileña plaza de Antón Martín. Recogemos el relato que Patricia Gosálvez hace de este episodio en EL PAÍS (texto adaptado):
El motín de Esquilache, ocurrió en la plazuela de Antón Martín y fue una de las revueltas más importantes del XVIII (cuánto símbolo para tan poco espacio): en marzo de 1766, el ministro italiano de Hacienda de Carlos III, en un esfuerzo por europeizar Madrid, prohibió la capa larga y el chambergo (sombrero de ala ancha); la capa servía para ocultar armas y el sombrero para esconder la cara de los malhechores. Pamplinas. Fue una cuestión simbólica. Imponer la capa corta y el tricornio (con el ala vuelta hacia arriba) suponía disfrazar a los castizos de ilustrados italianos. Y los castizos, furiosos por las reformas fiscales de Esquilache, se lo tomaron fatal. Con el atuendo como excusa, dos embozados se plantaron ante los soldados y saltó la chispa. Carlos III desterró a su ministro y calmó los ánimos. El conde de Aranda, nuevo hombre fuerte del Rey, logró desterrar la capa larga y el chambergo: se los puso de uniforme a los verdugos y la gente dejó sola de usarlos.
En eso consiste el arte de la diplomacia: conseguir por las buenas lo que no sale por las malas.

